No recuerdo abrazos tiernos, ni palabras de cariño mamá

Pero si recuerdo tú mirada... y tus lágrimas,

Cuando te suplicaba que no continuaras torturándome más

Porque en ese entonces mamá... yo creí que me torturabas,

Y no entendía porque me obligabas a luchar,

Porque buscabas que me comporte como alguien normal.

Si lo único que yo quería era, que los médicos, no me tocaran más.

Quería que no me llevaras nunca más al hospital,

Quería que si ya era el momento... me dejaras marchar.

Pero vos me llevabas aun lugar y a otro,

porque  te negabas a aceptar mi realidad.

Y  me enseñaste a ver más allá,

 de esta bendita enfermedad.

Más allá del dolor que podía soportar,

Más allá de las cosas que no podía realizar,

más allá de mi cuerpo que a veces se negaba a cooperar.

Hoy me doy cuenta, que lo hacías porque me amabas sin igual

porque no sabias como harías para seguir si yo no estaba más.

Cuando somos hijos... siempre juzgamos y hablamos sin pensar

Que en un futuro próximo o lejano... a nosotros nos tocara ser papas.

Hoy que soy madre entiendo, cuanto uno puede luchar

Por ese ser que estuvo dentro y que no podemos ni sabemos dejar de amar.

Porque un hijo es nuestra vida y sin ellos no sabemos cómo continuar.

Gracias mamita querida por amamarme y enseñarme a luchar

Hoy puedo comprenderte  y decirte sinceramente...Te amo mamá